Introducción
El liderazgo está de moda y seguro que has escuchado hablar de muchos modelos de liderazgo: transformacional, servicial, inclusivo, resonante, ágil… Pero la verdad es que ya no necesitamos más teorías o etiquetas para saber lo que realmente funciona. Lo que necesitamos es más implementación y buena práctica.

¿Cómo Desarrollamos el Liderazgo Auténtico en la Práctica?
Este verano, tuve el honor de clausurar con una Master Class sobre “Liderar con Confianza: El Poder del Liderazgo Auténtico” los programas de Dirección de Comunicación, Estrategia y Coaching Ejecutivo en el IE University.
Además, tuve el privilegio de liderar una mesa redonda en el congreso internacional de la Academy of Management en Copenhague. Académicos y profesionales nos reunimos para abordar precisamente esta cuestión con estudiantes de doctorado interesados en el liderazgo.
Inicié la sesión con una pregunta sencilla pero reveladora que he hecho a miles de directivos, profesionales y estudiantes de MBA en los últimos 25 años:
“¿Cómo es para ti un buen líder?”
Las respuestas más comunes:
Carismático. Seguro de sí mismo. Visionario.
Rara vez alguien menciona la humildad como un rasgo relevante. Sin embargo, la ciencia nos dice algo muy distinto.
La Paradoja del Liderazgo
Los líderes más eficaces no son necesariamente los más carismáticos; son los más humildes. Las personas humildes son mejores líderes (HBR).
La humildad suele confundirse con debilidad. Pero en realidad, es la base de la confianza. Y la confianza es lo que hace posible el liderazgo. La humildad es conocerse así mismo con sus fortalezas y debilidades. Las personas humildes celebran sus éxitos, pero también reconocen cuando no saben y buscan ayuda en los demás.
Gracias a los avances en neurociencia, hoy sabemos que cuando un líder demuestra humildad, autenticidad, empatía y honestidad, el cerebro activa circuitos asociados a la seguridad psicológica, concretamente en la corteza prefrontal medial, responsable de la conexión social y la empatía.
Cuando las personas se sienten seguras, rinden más. Asumen riesgos razonables. Colaboran. Innovan. Por esta razón la humildad no es una debilidad, sino una fortaleza para crear equipo con propósito.
La Neurociencia del Propósito
El liderazgo no va de controlar. Va de conectar y de dar sentido al trabajo que hacemos en grupo.
Estudios de neuroimagen muestran que las personas con un fuerte sentido de propósito presentan patrones únicos de activación cerebral. Actuar en coherencia con los propios valores libera dopamina, lo que aumenta la motivación intrínseca y la resiliencia. El propósito energiza el cerebro y reduce los niveles de cortisol, disminuyendo el estrés y mejorando el bienestar general.
Además, los equipos unidos por un propósito compartido incluso presentan sincronía neuronal: sus cerebros se alinean. Eso mejora la cohesión del equipo, acelera el aprendizaje y mejora los resultados.
Lo he podido constatar de primera mano en los equipos directivos con los que he trabajado. Cuando un líder habla desde el propósito, no solo desde los datos, el clima en el equipo cambia. Las personas escuchan y recuerdan de forma distinta. Se conectan. Se inspiran. Forman equipo.
Por Qué No Vemos Más Líderes Auténticos

Porque seguimos eligiendo a los líderes por las razones equivocadas. Escogemos a los líderes solo por tu conocimiento técnico (hard skills), por su carisma, por lo seguros que parecen, por su capacidad de venderse, y no por su capacidad de conectar a nivel humano.
En mi artículo publicado en Harvard Business Review y en mis libros Yours Truly (Confianza: La Revolución del Liderazgo Auténtico, en español), explico cómo este sesgo favorece el ascenso de líderes egocéntricos, incluso narcisistas. Elegimos a los líderes que menos nos convienen porque buscamos personas que presentan soluciones fáciles y a corto plazo. Nos seducen las personas que se muestran super seguras, aunque después no cumplan sus promesas.
Las Personas No Abandonan la Empresa, sino a un Mal Jefe
¿Y cuál es el coste que están pagando las organizaciones, empresas y la sociedad?
Culturas tóxicas. Burnout. Rotación. Ansiedad. Estrés. Vivimos en la era de la Gran Reevaluación y la Renuncia Silenciosa. El 45% de los empleados abandona la empresa por un mal jefe. Y existe una profunda pérdida de confianza en el liderazgo tanto empresarial, político, como social.
Necesitamos una nueva mentalidad para liderar personas y equipos. Una mentalidad que sitúe a las personas en el centro, y que no se deje llevar por el ego de unos pocos.
Las organizaciones deben evolucionar: de culturas centradas únicamente en las habilidades técnicas a ecosistemas sociales centrados en las personas. La ventaja competitiva ya no está en gestionar tareas, sino en movilizar corazones y mentes para alcanzar éxitos colectivos.
Un Enfoque Humano para el Coaching de Líderes
En mi práctica de coaching, utilizo un enfoque humanista basado en los principios de Carl Rogers centrados en la persona: empatía, autenticidad y aceptación. Combinado con mi modelo de investigación desarrollado en Yours Truly: Staying Authentic in Leadership and Life (Confianza: La Revolución del Liderazgo Auténtico), he ayudado a cientos de directivos a liderar con más humildad y más impacto positivo para las personas y la organización. Porque lo que es bueno para los empleados, es bueno para la empresa.
Cuando las personas se sienten reconocidas y valoradas, bajan la defensividad. Se abren al aprendizaje. Se conectan con sus equipos a nivel humano. Es ahí donde ocurre la verdadera transformación: no solo en cada individuo, sino en toda la organización como una comunidad unida alrededor de un propósito compartido.
Mi Modelo de las 3H del Liderazgo Auténtico
Este es mi modelo de liderazgo auténtico: Las 3H del Liderazgo Auténtico:
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Heart (Corazón) – Sé fiel a ti mismo
- Conoce tus fortalezas, tus límites y tus valores. Eso es humildad.
- Comparte tu historia, no para impresionar, sino para conectar.
- Lidera con energía positiva. Las emociones se contagian. Tu equipo siente lo que tú sientes.
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Habit (Crecimiento) – Sé fiel a tu mejor versión
- Adopta una mentalidad de crecimiento. Cambia los hábitos paso a paso.
- Mantente abierto a la retroalimentación. El ego es el mayor obstáculo.
- Construye resiliencia. Las caídas son inevitables; pero crecer y aprender de los errores es la elección correcta.
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Harmony (Colaboración) – Sé fiel a los demás
- Acompaña el crecimiento de otros. Liderar es un deporte colectivo.
- Crea comunidad. Mueve a las personas en torno a valores compartidos.
- Deja un legado vital y profesional. ¿Qué recordarán de ti cuando no estés presente?
Herramientas Prácticas para Empezar
Si te preguntas por dónde empezar, aquí tienes algunas prácticas simples:
- Reflexión Semanal: Cada viernes pregúntate: «¿Cuándo fue el momento en que más auténtico me sentí – conectado con lo que realmente estaba sintiendo y pensando esta semana? ¿Dónde por el contrario me costó sentirme calmado y conectado con mi propósito?». Escríbelo. La conciencia es el primer paso para el desarrollo personal y profesional.
- Cultura de Feedback: Fomenta espacios donde tu equipo se sienta seguro para decirte lo que necesita y piensa, no solo lo que creen que quieres oír.
- Recuerda el Propósito: Empieza las reuniones recordando en una frase el propósito compartido. Reenfoca y fortalece la conexión emocional.
Puede parecer sencillo, pero estos pasos pequeños tienen un gran impacto. Con el tiempo, no solo cambia comportamientos: transforma creencias limitantes. Pasamos de un aprendizaje simple, a un aprendizaje de doble bucle.
En Resumen
Liderar no es ser la persona más lista y la que tiene todas las respuestas. Es ser la más real, capaz de hacer las preguntas pertinentes e involucrar a los demás.
Los líderes auténticos crean espacios donde otros pueden contribuir, crecer y liderar a su manera. Eso es lo que necesitan las organizaciones hoy: menos ego, más empatía. Menos control, más conexión.
Si eres directivo o lideras equipos y quieres profundizar en tu impacto, ofrezco conferencias y procesos de coaching basados en investigación, experiencia real y una mirada radicalmente humana.
Dejemos de admirar a líderes heroicos. Y empecemos a desarrollar líderes auténticos. El futuro del liderazgo no va de superhéroes, sino de héroes cotidianos conectados con un propósito.
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SOBRE MI

Doctora en Psicología Empresarial por la State University of New York (Buffalo), Fulbright Scholar en Harvard University, Master en Psicología por Clark University y Profesora en IE University. Conferenciante internacional y escritora premiada, apasionada por transformar líderes y organizaciones a través de la autenticidad, el bienestar y el cambio positivo. Autora de «Confianza» y experta en liderazgo, transformación personal y desarrollo del talento.
