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Los estafadores suelen tener un patrón de conducta que los psicólogos denominamos Síndrome de Personalidad Narcisista. Está caracterizado por una falta total de empatía y aires de grandiosidad. 

El periodista Sergio Saiz, de Expansión, me preguntaba sobre los nuevos tipos de estafas. Últimamente, Netflix ha popularizado casos reales como Anna Delvey en la serie ¿Quién es Ana? o Simon Leviev en el documental El Timador de Tinder. Ambos casos cuentan la historia de una persona que se crea una imagen de falsa heredera/o de una gran fortuna. El domingo 3 de abril publicó algunos de mis comentarios en su reportaje titulado “Así son los estafadores 4.0: de Madoff al robo de bitcoin.”

En el mundo de la empresa, la emprendedora Elisabeth Holmes, fundadora de Theranos es un caso de estafa que ha tenido mucha repercusión mediática en Estados Unidos. Esta mujer joven en el sector tecnológico sanitario pasó de emprendedora modelo en Silicon Valley a ser condenada por fraude. A los 31 años se convirtió en multimillonaria y a los 37 ha sido declarada culpable de fraude electrónico y conspiración. Fascinados por su carisma, engañó a inversores, empleados, médicos y pacientes sobre una nueva tecnología para detectar enfermedades como el cáncer con un simple análisis de sangre. Algunos la consideraron la “nueva Steve Jobs” que dejó Stanford para cumplir el sueño americano de emprendedora rica hecha a sí misma. 

Estas estafas son el mismo tipo de engaño que hemos visto en el pasado porque está asociado a un tipo de personalidad que siempre ha existido – el narcisismo. Sin embargo, ahora son más sofisticadas con las nuevas herramientas digitales y las redes sociales. Los estafadores suelen tener un patrón de conducta que los psicólogos denominamos Síndrome de Personalidad Narcisista. Esta caracterizado por una falta total de empatía y aires de grandiosidad. Esta imagen excepcional de sí mismo les hace atractivos, carismáticos y dignos de admiración. Pero todo es una fachada para aprovecharse de sus víctimas. 

Elisabeth Holmes consiguió convencer a personas inteligentes durante 12 años. Se ganó la confianza de médicos, inversores, pacientes y periodistas. Personas inteligentes y pudientes como Henry Kissinger o la familia Walton de la empresa Walmart en Estados Unidos. En total Holmes consiguió 700 millones de dólares. ¿Cómo estas personas se dejaron engañar? Habían caído ante la seducción narcisista que consigue cegarles con su carisma. Su imagen de éxito incluía viajes en jets privados, compras, restaurantes y hoteles de lujo. Para crear su imagen de éxito se vestía con jerseys negros imitando la vestimenta de Steve Jobs al que consideraba su ídolo. En sus apariciones en público estaba rodeada de muchas personas de alto estatus y en sus discursos cambiaba el tono de voz para sonar más poderosa y convincente. Había construido un papel al estilo Hollywood y lo estaba interpretando a la perfección. 

Hay un patrón muy claro en el modo de actuar del estafador o estafadora con características narcisistas. Primero se gana la confianza de las víctimas con su simpatía y carisma. Una vez que la víctima está comprometida emocionalmente, les pide dinero y lealtad para después abandonarles cuando hacen preguntas o no continúan con su juego.  Este engaño es difícil de detectar al principio porque suelen ser personas con mucho éxito, que ponen mucho esfuerzo en crearse una imagen y son poco transparentes.

Comenta: ¿Te has sentido engañado/a por personas con estos rasgos narcisistas?

@ieuniversity @yolandaregodon

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Margarita MAyo

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