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Dios mio, ¿pero que te hemos hecho? Una Mirada Humorística a las Diferencias Culturales

By 8 February, 2015 No Comments

Hace un mes escribí un post sobre la película Imitation Game “El Enigma de los Genios: ¿Tenía Alan Turing el Síndrome de Asperger?” donde analizaba los retos que tienen algunos genios con pocas habilidades sociales para liderar equipos de trabajo. El cine ha sido y es un referente para describir, re-crear y entender la realidad social. Es un espejo donde la sociedad se mide, se mira y se admira. Ayer la ceremonia de los Goya era trendy topic en twetter. En las escuelas de negocios, el análisis de películas clásicas y contemporáneas se utiliza para reflexionar sobre las dinámicas de liderazgo. La película se convierte en una herramienta pedagógica para explicar y analizar diferentes estilos de lideres y la efectividad del liderazgo.
La película “Dios mio, ¿pero qué te hemos hecho?, una comedia francesa, ha sido la película más taquillera de este año en Francia con más de 12 millones de espectadores. Una caricatura social sobre las diferencias culturales. Me pareció inteligente la mirada humorista con la que trata las contrastes culturales, con un tono políticamente correcto considerando un tema difícil y de gran actualidad social.

“Claude y Marie Verneuil, un matrimonio católico y muy conservador, tienen cuatro hijas, a las que han tratado de inculcar sus valores y principios. Sin embargo, las chicas sólo les han dado disgustos: la mayor se casó con un musulmán; la segunda, con un judío, y la tercera, con un chino. El matrimonio deposita todas sus esperanzas en la hija menor, esperando que, al menos ella, se case por la iglesia. (FILMAFFINITY)”

Desde un prisma del liderazgo, la lección más importante es reconocer y entender las diferencias culturales y sus implicaciones en las relaciones interpersonales en la familia o en los negocios. Los estudios de Hofstede son un clásico (con sus críticas) sobre las dimensiones básicas que diferencian unas culturas de otras. Si quieres saber exactamente la descripción de una cultura en estas 5 dimensiones puedes visitar la página web de Hofstede y obtendrás una gráfica con sus puntuaciones medias comparadas con cualquier otra cultura que tú elijas. Esta es una pequeña descripción de cada una de las dimensiones.

 

(1)  Distancia de poder –la preferencia a mantener una distancia entre las figuras de autoridad, por ejemplo entre el jefe y los subordinados. La relación entre el jefe y los subordinados no está escrita en piedra. En culturas con alta distancia de poder como la latina y asiática, los jefes toman las decisiones y los subordinados ejecutan las mismas, no se espera de los empleados tomen iniciativa o cuestionen las decisiones del jefe. Se valora mucho el título formal de cada empleado y se respeta las líneas formales autoridad. Por el contrario, en culturas con baja distancia de poder como la anglosajona, los jefes valoran la participación de los empleados, el trato entre el jefe y el empleado es informal, y se fomenta la participación y el empowerment – el poder se comparte.

 

(2)  Individualismo versus colectivismo. El individualismo muestra el grado en el que una sociedad valora las necesidades personales por encima de las necesidades del grupo. Cuando pensamos en una cultura individualista tendemos a referirnos a la americana donde el individuo es el centro de la sociedad. La parte positiva del individualismo es el sentimiento de responsabilidad que cada uno tiene con sus propias decisiones. No importa tus orígenes, si tienes talento y trabajas duro, la sociedad te va a premiar y valorar. La meritocracia y la movilidad social son la norma. Sin embargo, en culturas más colectivistas como por ejemplo la latina y mediterránea, la clase social juega un papel muy importante.  España está en la mitad de esta dimensión, en el trabajo somos más individualistas y con la familia más colectivistas. Por otro lado, la cultura asiática es por excelencia el ejemplo de colectivismo. La jornada de trabajo no acaba en la oficina si no que se espera que el empleado participe activamente en actividades sociales de la empresa.

 

(3)  Masculinidad versus feminidad.Auque estos términos suelen llevar a confusiones, se refiere simplemente a los valores típicamente asociados con masculinidad como la competitividad, la ambición y la asertividad; versus los valores asociados tradicionalmente con feminidad como las relaciones personales, la empatía, y las emociones. La mayor parte de las culturas debido a la globalización y la amplia incorporación de la mujer al mundo laboral comparten ambas características y la mayor diferencia se encuentra en la igualdad entre mujeres y hombres. Un tema que depende también del nivel organizacional al que nos estemos refiriendo. La igualdad de genero es mayor en el caso de mandos intermedios sobre todo entre las nuevas generaciones, pero cuando ya hablamos de la cúpula de las organizaciones, sólo en los países nórdicos los números empiezan a equiparse.

 

(4)  Evitar la incertidumbre. Esta es una de las dimensiones más interesantes a la hora de explicar el nivel de innovación en un país. En España la innovación es el farolillo rojo. En parte esto se explica porque en nuestra cultura se tiende a evitar los riesgos que van necesariamente acompañados de cierta incertidumbre. Una cultura que se siente incómoda con la incertidumbre es muy difícil que desarrolle un espíritu emprendedor. La innovación por definición implica un cierto grado de caos, de improvisación y asumir riesgos. Culturas que evitan el riesgo y prefieren la estabilidad de un trabajo seguro no son un campo fértil para los emprendedores. Por el contrario, culturas dinámicas que asumen riesgos y aceptan la incertidumbre y ambigüedad como parte de los negocios fomentan la creatividad individual y la iniciativa para innovar.

 

(5)  Orientación a largo plazo vs corto plazo. Quizás la globalización ha homogeneizado la orientación a corto plazo de la mayoría de nuestras sociedades. Las empresas y los políticos tienen que dar cuenta de sus resultados en periodos relativamente cortos de tiempo. Y personalmente, el valor del ahorro se ha ido perdiendo. Tradicionalmente, sin embargo, la cultura asiática ha tenido una orientación a largo plazo donde la tradición juega un papel importante.

Los líderes políticos y empresariales tienen que formarse en inteligencia cultural. No hacerlo llevará a situaciones conflictivas donde predominan los estereotipos en vez del entendimiento y la sinergía. Estas situaciones, que a veces pueden llegar a lo cómico como en la película, pueden ser una fuente de serias dificultades para la gestión de equipos multinacionales.

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