Authentic Leadership

El Incendio de Campofrio: Lecciones de Liderazgo desde Australia

By 11 December, 2014 No Comments

Ana Bravo Cuñas reporta en su artículo “ERE y ayudas, el horizonte de Campofrío” en EL MUNDO el 21/11/2014 las líneas de actuación del presidente de la compañía Campofrio, Pedro Ballvé, tras sufrir un incendio la fábrica burgalesa de La Bureba el pasado domingo. La decisión fue “un ERE temporal de dos años para 774 de los 940 empleados.” El comité de empresa considera que esta es “la mejor decisión” que podían adoptar pensando en los empleados. “Aunque los afectados se irán al paro, podrán cobrar una parte de su salario.” Ante la adversidad del incendio, los líderes de la multinacional optan por la vía del expediente de regulación, las ayudas del gobierno y la posible recolocación de trabajadores a otras fábricas en España y en el extranjero mientras se pone en marcha la reconstrucción de la fábrica en Burgos.

El incendio de Campofrío es tremendamente similar al caso de una empresa Australiana, Longwarry Food Park, en el sector alimentario que hemos discutido en mi clase de Comportamiento Organizacional recientemente. Sin embargo, ante la adversidad del incendio, el líder de esta empresa Australiana adopta una línea de actuación muy distinta a la de Campofrío. El presidente de la empresa, Rakesh Aggarwal, decide mantener a sus empleados quienes contribuyen a la reconstrucción de la fábrica, creando así un mayor sentimiento de comunidad y una identificación con la empresa y su entorno.

El caso Longwarry Food Park ha sido recogido por Aarti Aggarwal y su grupo realizando entrevistas personales al líder de esta empresa bajo mi supervisión. Longwarry Food Park es la única empresa privada de leche en polvo en Australia que compró en 2001 el empresario Rakesh Aggarwal quien había inmigrado a Melbourne en 1992 desde Nueva Delí en busca de mejores oportunidades. Un apasionado de la tecnología, Aggarwal aplicó todo su conocimiento de ingeniería revolucionando la producción de la fábrica que permitía una reducción de energía del 30%. Esta eficiencia se vió recompensada con ventas anuales de 41 millones de dólares. En 2008 la revista Business Review Weekly reconoció a Longwarry Food Park como una de las 100 empresas con mayor crecimiento en Australia. Aggarwal esperaba un crecimiento anual del 25% al 30%. Sin embargo, sus sueños se tornaron en pesadilla el 21 de Febrero del 2012 cuando un incendió sacudió la fábrica a las 2 de la madrugada.

¿Cuál fue la reacción de Aggarwal ante el incendio? Por suerte, no hubo daños personales, aunque el polvo de leche es altamente inflamable. Los empleados siguieron el protocolo de incendios minuciosamente. Ante esta adversidad, totalmente incontrolable, es fácil rendirse y recurrir a la respuesta de fuerza mayor. No podemos hacer nada más. Sin embargo, Aggarwal hizó todo lo contrario. Para inculcar confianza en los proveedores, compró más leche de los ganaderos. Su preocupación estaba no sólo en reconstruir la fábrica lo antes posible si no también en el bienestar de sus empleados que habían trabajado lo indecible para contribuir al éxito de la empresa. En el fondo no sólo era su fábrica sino que su vida estaba íntimamente ligada a ella en una comunidad pequeña en mitad del campo.

Aggarwal optó por mantener a sus empleados realizando labores de reconstrucción de la fábrica consiguiendo primero el permiso necesario de la compañía de seguros y bajo la supervisión de un experto. De esta forma, siete semanas más tarde la fábrica estaba de nuevo en funcionamiento y los empleados habían mantenido su salario. Además, su identificación y lealtad con la empresa sólo aumentó después del incendió. Ninguno de sus empleados había dejado la empresa. Por su parte, el compromiso de Aggarwal con los empleados ha sido públicamente reconocido siendo invitado por el Primer Ministro Australiano en dos ocasiones – la visita del Primer Ministro Indio y la visita del Primer Ministro Chino a Australia. Y lo más importante, la empresa sigue creciendo con la introducción de nuevos productos y nuevas fábricas y la salida en la Bolsa Australiana.

Las lecciones aprendidas de este caso de crisis es que la adversidad puede ser una oportunidad para experimentar con estrategias de actuación nueva y de reforzar una cultura de compromiso y responsabilidad social. Una crisis es un evento crítico que pasa a la historia de la empresa. Cómo el líder gestiona la crisis queda impregnado en el ADN de la empresa que pasa de una generación de empleados a otra. De este forma se va creando cultura empresarial, a través de estos momentos críticos. La adversidad en una oportunidad para el líder de exponer sus valores y crear una cultura con un vínculo emocional fuerte ya que la superación en grupo de un evento negativo se recuerda y produce un sentimiento de comunidad y cohesión.

Los momentos de dificultades son cuando los líderes marcan la diferencia y aflora con más claridad sus prioridades, valores y filosofía empresarial. ¿Te has planteado cómo gestionas las situaciones de crisis en tu empresa o con tus subordinados?