Authentic Leadership

El Discurso de Pablo Iglesias: Carismático y Narcisista

By 1 December, 2014 No Comments

El domingo 2 de Noviembre de 2014, el CIS publico una encuesta de intención de voto en la que por primera vez Podemos aparece como la primera fuerza política por encima de los dos partidos tradicionales, revolucionando el “tablero” político español de las últimas cuatro décadas. Un partido político de sólo ocho meses de vida tiene en jaque al status quo. La pregunta que políticos, periodistas, y analistas se están haciendo es cómo y porqué Pablo Iglesias, un desconocido profesor de ciencias políticas hasta hace nada, ha sido capaz de llegar al corazón de los ciudadanos.

La respuesta de muchos y del mismo Pablo Iglesias es “no han sido nuestros aciertos, si no los errores de otros.” Pero esta explicación no es toda la verdad. El gran acierto de Pablo Iglesias es que ha sabido canalizar la ira y el desaliento de muchos ciudadanos. La ira provocada por la ola de corrupción con la que se levantan todos los días, mientras ven que su nivel de vida, y casi peor, el de sus hijos va decayendo por momentos. Y el desaliento de no ver la luz al final del túnel. En España hemos pasado por crisis económicas antes y los más desfavorecidos se han alentado en un mañana mejor.

Nacer en la pobreza no significa que la pobreza nazca en uno. La pobreza sólo nace cuando no hay ilusión. Y parte de esa ilusión la crean los líderes. Crear una visión positiva de futuro es una de las principales funciones del liderazgo. Los líderes de la transición, por ejemplo, crearon ilusión a toda una generación con su discursos, sus palabras de ánimo en los momentos más bajos, mostrando empatía con los que más sufrían y con sus acciones de solidaridad. Pero ahora hay mucha gente sin esperanza que necesita el aliento de un futuro mejor. La epidemia de corrupción que se ha institucionalizado en el sistema va más allá del caso de las tarjetas opacas o la semana negra. La corrupción no es sólo un problema de manzanas podridas, es un problema del cesto que las contiene. Hace falta un cambio estructural para que se erradique la cultura de la corrupción y nazca la cultura de la confianza.

La pesadilla del presente sólo se sobrevive con el sueño del mañana. Cuando no hay ilusión, sino recortes en los servicios sociales y las expectativas de bienestar; cuando no hay solidaridad, sino enriquecimiento personal; cuando no hay empatía, sino derrota “esto es todo lo que podemos hacer” decía Cospedal ante los nuevos casos de desengaño; es entonces, cuando se da la tormenta perfecta para el nacimiento de Podemos. Ante este tsunami social, se mueven los ejes. El cambio de eje del que tanto habla Pablo Iglesias, pasa del eje horizontal izquierda-derecha, al vertical -el pueblo versus “la casta.”

Pero, ¿es Pablo Iglesias la solución? A corto plazo, su discurso carismático proporciona un bálsamo calmante que sirve para paliar el dolor del ciudadano ante el desengaño en la clase política. Sin embargo, su personalidad narcisista puede resultar en acciones unilaterales con poco margen para las diferencias o el diálogo poniendo en riesgo, como algunos temen, los propios pilares de la democracia.

La popular entrevista que Jordi Evole hizo al líder político de Podemos, Pablo Iglesias, el domingo 26 de Octubre de 2014 es un caudal de información sobre su estilo de liderazgo, motivaciones de poder y personalidad. ¿Qué le motiva a Pablo Iglesias a asumir esta posición de liderazgo? -¿el bienestar de nuestro país o su propio protagonismo? Sus palabras denotan un algo grado de carisma pero delatan una motivación un tanto narcisista. El discurso de un líder no es sólo una vía de comunicación, es su principal herramienta de persuasión sobre su persona y su visión.

Llevo estudiando el liderazgo carismático desde hace más de una década y esta claro que Pablo Iglesias posee muchas de las características de los líderes dotados de carisma. Carisma es la capacidad de un líder de conectar emocionalmente con sus seguidores que tienen una fe ciega en su visión, se identifican con sus valores, y confían en que el futuro será mejor si siguen sus principios. El líder carismático consigue esta enorme influencia y aceptación incondicional de sus seguidores llegando a su corazón con la palabra y la imagen.

Los líderes carismáticos se construyen a través de un discurso metafórico y una imagen anticonvencional. Pablo Iglesias ha demostrado sabe utilizar estas dos herramientas a la perfección para llegar a una gran parte de los ciudadanos. Su discurso está cargado de metáforas que ayudan a transmitir un mensaje complejo de una forma sencilla. Por ejemplo, ha convertido el complejo panorama político en un “tablero de ajedrez” que utilizan él y sus compañeros continuamente al explicar su mensaje. Ha simplificado la clase política tanto de izquierda como de derechas, en la “casta” -aquellos que se llenan sus bolsillos a costa de las arcas públicas. Algunos de sus detractores le acusan de populista precisamente por simplificar el mensaje y llegar a la gente. Pero esta retórica es muy efectiva en momentos de crisis por varias razones. La teoría del liderazgo carismático de Boas Shamir explica cinco mecanismos por los cuales el líder carismático tiene efectos extraordinarios en sus seguidores. Esta teoría se ha aplicado para entender el alza y la caída del liderazgo de Obama. Su lema “Yes, we can” (sí, podemos) que le llevo al éxito electoral creó tantas expectativas que al no cumplirse, le han llevado a perder el apoyo de la ciudadanía americana. Estos son los efectos psicológicos que los líderes carismáticos tienen en sus seguidores:

1. Autoestima: Tu vales, el problema no eres tú, es el sistema– este es el mensaje de valoración personal que envía el líder carismático. Si te encuentras sin trabajo, con un trabajo precario, o en una situación desfavorecida, lo primero que se desploma es tu autoestima. Es fácil pensar que el problema está en ti. Quizás no tengo la suficiente formación, quizás no he aprendido inglés cuando tuve la oportunidad, quizás sea demasiado mayor. Ante este mar de dudas, el líder carismático pone un toque positivo en su imagen. Le dice -El problema no es está en ti. Tú eres un valor activo para nuestra sociedad. Tu juegas un papel fundamental, puedes colaborar con tu trabajo, tu esfuerzo, y te necesitamos- Este es el poder transformador del líder carismático. Los seguidores superan sus propias limitaciones. El mensaje de Pablo Iglesias claramente envía una dosis de autoestima a sus seguidores.

2. Sentido de comunidad: No estás en esto sólo, en esto estamos todos – esta es la segunda parte del mensaje carismático que implica que la unión hace la fuerza. Uno de los grandes aciertos de Pablo Iglesias como líder es canalizar sentimientos individuales de descontento en un grupo organizado que comparte una situación y unos valores. El líder es el prototipo de este grupo y encarna estos valores únicos. Este sentido de comunidad hace que los intereses colectivos transciendan los intereses individuales. Este es el gran valor simbólico del líder carismático. Su persona representa la comunidad. Pablo Iglesias se presenta hoy como la imagen de este nuevo partido.

3. Significado de la situación: Esto es lo que está pasando – este es el elemento populista del mensaje del líder carismático. Aunque sus seguidores le pongan en un pedestal, su lenguaje cercano hace que le vean accesible y como uno de ellos. El líder carismático es un genio gestionando la distancia psicológica con sus seguidores. Lo suficientemente distante para ser idolatrado, pero lo suficientemente cercano para que pueden identificarse personalmente con él. El líder carismático explica la situación a sus seguidores para que lo entiendan evitando un lenguaje burocrático, y no para impresionar o equivocarlos con tecnicismos. Articular una historia a base de fábulas, comparaciones, metáforas, etc. hacen fácil seguir su discurso. El valor interpretativo del líder carismático enfatiza la comunicación como herramienta de influencia y persuasión. Pablo Iglesias ofrece una interpretación simplificada de la situación actual y cuida al máximo su retórica.

4. Visión positiva de futuro: Esta situación de crisis puede cambiar – mientras que los elementos anteriores del mensaje carismático se centraban en el análisis de la situación, estos dos últimos se focalizan en la acción. El líder carismático pone una luz al final del túnel. Mientras reconoce las penas y el desaliento del presente, su orientación hacia un futuro más próspero despierta vitalidad y ganas de hacer. La pasividad de la desesperación se convierte en la motivación para la acción dando un nuevo valor a los recursos humanos y sociales. Este es el poder visionario de los líderes carismáticos. Donde los demás sólo ven sombras, el líder carismático perfila un camino que lleva al éxito y no hay nada más motivante que una visión positiva de futuro en un momento de crisis. El problema surge cuando el camino que dibuja el líder carismático es demasiado abstracto y no permite la crítica. Pablo Iglesias tiene esta visión positiva y sus referencias a un futuro son continuas pero las propuestas concretas son mínimas.

5. Acción colectiva: Juntos podemos cambiarlo – este mensaje se centra en el mecanismo de psicología social donde el líder del grupo proporciona la cohesión necesaria para una acción coordinada. Le dice a sus seguidores -tu puedes hacer algo en coordinación con los demás para que salgamos de esta crisis.- El pesimismo desbordado lleva a la inacción o la revolución. Cuando las cosas van mal las personas se paralizan porque no ven que sus acciones les pueda llevar a ningún sitio. Sin embargo, ante la adversidad, un cambio radical revitaliza y motiva la acción. El número de dos de Podemos, Iñigo Castejón, alababa la colaboración de sus bases para la financiación del partido. Cada uno aportaba lo que podía 20 o 5 € y el que no podía económicamente ofrecía su servicio al partido. El líder carismático permite la acción colectiva hacia una meta común. Esta acción colectiva es el motor del cambio social.

Además de la retórica, el líder carismático utiliza hábilmente su imagen. ¿Qué decir de la imagen tópicamente anticonvencional de Pablo Iglesias? Su estilo une la transgresión de su coleta de pelo con el conjunto impoluto de camisa blanca y pantalón vaquero. La manera en que se toca el pelo cuando llegan las preguntas difíciles durante la entrevista con Jordi Evole parece como si quisiera suavizar las palabras más duras de su discurso económico y político. Su imagen de juventud y renovación es si cabe más marcada cuando su oponentes contertulianos de la Sexta (quien le ha visto crecer como figura política) muestran una imagen conservadora y tradicional.

Sin embargo, cuando analizamos más minuciosamente a los líderes carismáticos, podemos distinguir dos tipos: el carismático personalista y el carismático social dependiendo del contenido del mensaje. El líder carismático social está preocupado por el bienestar social. Su visión está claramente marcada por el respecto a la colectividad, el diálogo y los parámetros de la concordia. Por el contrario, el líder carismático personalista se centra en su persona como el eje del discurso. Esta retórica narcisista se manifiesta en el uso excesivo del pronombre “mi”. La visión es “su” visión, el país se convierte en “mi” pais, el pueblo se convierte en “mi” pueblo, y el que no piensa como él se convierte en “mi” enemigo. Durante la entrevista con Jordi Evole, el discurso de Pablo Iglesias es frecuentemente ego-céntrico utilizando la referencia a sí mismo como el centro de su universo.

Y si Pablo Iglesias no es la solución a los problemas de nuestro país, la siguiente pregunta es ¿cuál es la alternativa a Pablo Iglesias? Por ahora veo tres opciones: (1) El No Discurso de Mariano Rajoy: Apático e Institucional, (2) El Discurso por Hacer de Pedro Sánchez: La Gran Oportunidad, y (3) El Discurso Ambivalente de Rosa Diez: La Eterna Candidata. Quizás, el verdadero problema es el déficit de liderazgo en nuestro país.

Pregunta: ¿Crees que hay un déficit de liderazgo en nuestro país? ¿Qué tipo de líder crees que necesitamos?